Sonámbulos
Todos hemos oído hablar de ellos y algunos tenemos uno en casa, es más, algunos somos esa persona- el primo de la esposa de un amigo- de quienes hay historias de casi terror que se cuentan en todas las reuniones, al menos he escuchado estas historias en todas las reuniones a las que he asistido.
El como comienzan suele ser un misterio, a veces para mi comienza cuando por ahí, escondido en alguna esquina de la reunión oigo “un primo se levantó y caminó por la habitación para después bajar a la cocina, cuando despertó ya se había comido el pavo de la cena de navidad…completo”. Yo sé de alguien que dormida hace negociaciones, acuerdos, citas, se pelea, platica con sus amigas e inclusive conmigo con su teléfono imaginario que después cuelga.
Inclusive yo mismo soy sonámbulo. Soy capaz de mantener por algo más de media hora una conversación legítima y lógica pero al despertar no supe ni de que hablé. De a cuerdo a Antonio Oliviero, neurólogo del Hospital Nacional de parapléjicos en Toledo España, comienzan cuando los sistemas psicológicos normales se activan en momentos inapropiados cuando se supone que otros mecanismos neuronales deberían suprimir estas acciones que nos da el sueño. Estos se activan por inmadurez física, factores ambientales o genéticos.
Dice Oliviero que durante un sueño normal se produce un mensajero neuronal llamado ácido gamma-aminobutryc que actúa como un inhibidor de algunas funciones motrices . En muchos niños esta actividad neuronal está en desarrollo y por ende está un poco fuera de control, en el caso de personas adultas donde persiste el sonambulismo se debe a que no terminó de desarrollarse estas conexiones neuronales o se deben a factores ambientales, a la falta de sueño, fiebres, estrés o al consumo de sedantes, hipnóticos, estimulantes y antiestaminas.